Tres aspectos de la conducción que son causa principal de los accidentes son:

  • Conducción Nocturna
  • Fatiga del Conductor
  • Exceso de Velocidad

Conducción Nocturna

La tasa de accidentes durante la conducción nocturna es considerablemente superior comparada con la conducción diurna. Un factor muy importante es la ceguera temporal originada por el encandilamiento con las luces delanteras.

Los conductores deben hacer todo lo posible para “ver y ser vistos” colocando las luces altas en su nivel óptimo. Incluso las luces más sofisticadas pierden hasta la mitad de su efectividad si no están limpias o bien alineadas.

Durante períodos con menos luz diurna, aumentan los desplazamientos nocturnos. Evite el encandilamiento producido por vehículos que circulan en sentido contrario y procure no encandilar a otros conductores.

Cuando un haz de luz impacta una pupila dilatada, esta se contrae dejando al conductor momentáneamente ciego. A 60 km/h, se recorren 60 metros en ese breve lapso.

Al encontrarse con otro vehículo de frente, baje las luces como cortesía. Si el otro conductor no responde, alterne entre luces altas y bajas. Si aún no reacciona, reduzca la velocidad y mire el borde derecho de la vía.

Fatiga del Conductor

La fatiga es un factor decisivo en muchos accidentes. Un estudio de la Oficina Federal de Carreteras de EE.UU. indicó que después de 7 horas de conducción, los accidentes aumentan desproporcionadamente.

La fatiga puede provocar somnolencia, pérdida de conciencia, confusión y fallos de cálculo de distancia y velocidad.

También puede hacer que el conductor imagine condiciones inexistentes en la vía.

Señales de fatiga: inquietud, movimientos corporales repetitivos, estirarse, frotarse los ojos, distracciones breves. Luego, el conductor pierde la capacidad de concentrarse en el tablero y espejos, y se fija únicamente al frente. Esto lleva a zigzagueos, cambios bruscos de velocidad y salida del carril.

Medidas para combatir la fatiga:

  • No exceder 9 horas de conducción.
  • Hacer pausas frecuentes. Actividades físicas ayudan a refrescar.
  • Tomar café o agua. No consumir alcohol o drogas.

No confiar en pastillas para mantenerse despierto. Si siente fatiga, deténgase y descanse.

Velocidad en Carretera

El conductor debe trasladarse de forma rápida, eficiente y segura. Un viaje no es eficiente si no es seguro.

La velocidad máxima es variable y depende del criterio. En carretera seca y despejada, no debe superar el límite legal. Si llueve o hay neblina, reduzca aún más la velocidad.

Razones para reducir la velocidad:

  • Congestión vehicular que impide mantener distancia segura.
  • Conductores irresponsables al frente.
  • Poblaciones cercanas o personas caminando cerca de la carretera.
  • Niños jugando cerca de la vía.
  • Animales cerca de la carretera.
  • Condiciones peligrosas del camino.

La velocidad adecuada es un asunto de criterio. Respete la velocidad máxima legal y evalúe el riesgo de conducir rápido.

Conclusión

Para la mayoría, conducir es un acto instintivo. Pero conducir de forma segura requiere hábitos conscientes y atención continua. Eso se logra anticipando lo que puede suceder en los próximos 10 metros o 5 minutos.